Un sendero de agua y tradición

Pequeñas cascadas de agua cristalina, riachuelos que corren entre un paraje de ensueño con verdosa y frondosa vegetación y altos árboles que sombrean un apacible y liso sendero. Parece la descripción de algún remoto e idílico camino de un cuento cursi, pero no es más que el retrato de una de las rutas de senderismo más especiales y fantásticas que se pueden realizar en la Comunitat Valenciana. La Ruta de los Molinos de Alborache (también conocida como la Ruta del Agua) es un recorrido liso, sin complicaciones, apto para cualquier persona y que destaca por su belleza y encanto natural. En la zona más arbolada de esta preciosa ruta se encuentra la Masía Rural Molino Galán, que forma el conjunto arquitectónico más destacado y mejor conservado de la ruta.

Ubicada en el término de Alborache, en una reserva de naturaleza virgen donde flora, fauna y agua generan un ecosistema digno de cualquier fábula. El sendero tiene una longitud aproximada de 1.700 metros sin ningún tipo de tramo complicado y en paralelo al río, con pasarelas para vadearlo y seguir el camino. Camino que además, cuenta con dos fuentes en su recorrido y un área recreativa con mesas y bancos para descansar o reponer fuerzas si en algún momento quieres hacer un alto en el camino.

La ruta puede recorrerse en ambos sentidos desde distintos puntos de entrada. En la zona norte, comienza en el aparcamiento de Molino Galán, y en la zona sur, en la partida del Yesar, al inicio del antiguo camino de Chiva, junto al puente de Turís. También es posible acceder a través del sendero local SLV-31, que desciende desde el polideportivo hasta el Molino de la Luz o el Charco Azul, pasando por las Huertas de Arriba. Este mismo sendero conecta con el Charco Azul desde el Albergue Rural ACTIO o la urbanización Fuente del Mico, donde hay un amplio aparcamiento.

Además, el camino de Chiva cuenta con señalización para acceder a la zona del área recreativa. La ruta, ideal tanto para senderistas como para ciclistas, invita a desconectar y disfrutar de la tranquilidad del entorno: caminar junto al río, bajo la sombra de frondosos árboles que en otoño cubren el suelo con un manto de hojas.

Los Molinos y su entorno

Una parte fundamental de la historia del municipio, que cuenta con una larga trayectoria a sus espaldas en el aprovechamiento de la fuerza motriz del agua. Un hecho constatable en la presencia de un total de 11 molinos: 7 en la cuenca del río Buñol, 3 con aguas canalizadas del río Juanes y uno en el barranco de San Jaime.

Antiguas edificaciones que aprovechaban la fuerza del agua para diferentes usos desde el S.XVIII hasta principios del S. XX. 

Molinos harineros primero, “fábricas de luz” después, elaboración de chocolate, fábricas de papel … Algunos de ellos se han perdido para siempre aunque otros perviven transformados en residencias y casas rurales. 

Pero sobre todo perviven las infraestructuras que se construyeron para dotarlos de utilidad: azudes, canalizaciones, compuertas, … ahora ya integradas en el paisaje fluvial de este rincón de Alborache.

Molino Galán

El Molino Galán ahora es una casa rural con un precioso estanque de patos que se alza como una de las zonas más bonitas y con más vegetación del sendero, ya que en este tramo se puede recorrer el camino a la orilla del río, después de este punto al senda ya se desvía del arroyo.

Molino Guarro

El Molino Guarro toma su nombre del apellido de su propietario y en su día contaba con una turbina para generar electricidad, pero ahora está abandonado y prácticamente en ruinas

Charco Azul

Desde el Molino Guarro parte un desvío hacia el Charco Azul, llamado así por el color que adquiere el agua bajo la gruta de donde brota el manantial. El Charco Azul cuenta con dos tramos de escaleras para acceder a la ruta desde otros puntos del Alborache

Azud Molino de la Luz

La zona de Azud del Molino de la Luz es también otra de las más aclamadas de la zona por ser uno de los tramos más relajantes, donde sentarse a apreciar el entorno y escuchar el rumor del agua.

Molino de la Luz

El Molino de la Luz, junto con el Molino Guarro, dedicó buena parte de su andadura a lo largo de los años a la generación de electricidad, que se distribuyó en los pueblos cercanos. En la actualidad se utiliza como vivienda particular. Junto a esta construcción hay una hermosa fuente bajo los árboles junto a un azud del río.

Molino Zanones

El Molino Zanones, o Molino Angelines como se le conoce en Alborache, antaño fábrica de papel, es hoy un majestuoso conjunto residencial privado. Se ubica junto a un antiguo horno de yeso, «El Yesar», que consituye, dentro de la Ruta de Los Molinos, el punto más cercano a la carretera que comunica Alborache con Turís, junto a un imponente puente de piedra.

Sea cual sea el punto desde donde decidas partir o parar a disfrutar del paisaje, esta ruta por los Molinos de Alborache te fascinará con su encanto natural, que podrás recorrer solo o en compañía. Un perfecto plan para admirar la historia y la naturaleza de uno de los enclaves más especiales de la Comunidad Valenciana.